Volver al trabajo después del parto

Para todas, volver a trabajar después de dar a luz puede sonar complicado, pero no te preocupes, te ayudamos a resolver tus principales dudas y temores. Cuando ya estás más que acostumbrada a tu vida en casa y en compañía de tu bebé, se acaba el postnatal y comienzan a aparecer miedos y preguntas sobre cómo enfrentar este importante cambio. Sigue estos consejos para que tu vuelta al trabajo sea lo más tranquila posible. - Tómatelo con calma: Lo primero que deberías hacer, es hablar con tu jefe. Seguro entenderá que tu prioridad ahora es tu bebé. Plantéale tus inquietudes y pídele que vean la forma de tener la flexibilidad horaria necesaria como para poder sacarte leche, en caso de que estés amamantando, o quizás para regresar un poquito más temprano a casa. - Busca a alguien de confianza: Seguro debes estar pensando que nadie en el mundo conoce tanto a tu bebé como tú, que has pasado todo este tiempo con él, y has aprendido a descifrar todos sus movimientos y sonidos, ¡y seguro que es así! Pero por lo mismo, asegúrate de encontrar a alguien de mucha confianza para que cuide a tu pequeño. ¡Esto te dará mucha tranquilidad! Idealmente, debería ser alguien de la familia, pero en caso de que no se pueda, no tengas miedo, siempre hay buenas guarderías. Investiga bien y con anticipación para estar tranquila cuando te reincorpores a tu trabajo. - Organízate: Antes todo tu tiempo era para tu bebé, pero ahora, deberás ingeniártelas para responder a todas tus obligaciones. Por lo mismo, ¡organízate! Es lejos lo más práctico y te ayudará a estar más relajada sin olvidar tus tareas diarias. Haz una lista con tus responsabilidades y no sientas miedo de pedir ayuda a los que te quieren. ¡Estarán felices de hacerlo! - Acepta esta nueva etapa: No te sientas culpable por dejar a tu bebé, es de lo más normal y verás que de a poco te vas adaptando, si no, imagina ¡ninguna de las mujeres trabajadoras tendría hijos! Mantente positiva y siempre pide ayuda cuando te sientas sobrepasada. - Date tiempo para ti: No olvides nunca que aparte de tu bebé y tu trabajo, estás tú. ¡Regalonéate y date algunos gustitos! Es muy importante que estés feliz y tranquila.