Prendas de punto de lana y acrílico

 

Los jabones más habituales suelen contener ingredientes que ayudan a eliminar la suciedad, pero que vuelven el agua alcalina. Y las soluciones alcalinas provocan la decoloración de las prendas de lana. A altas dosis, las soluciones alcalinas pueden atacar las fibras de la lana, debilitar su estructura y facilitar su rotura y desgaste. No usar agua caliente para lavar las prendas de lana porque facilita la decoloración. Usar agua tibia. Consejo: No dejar correr el agua sobre las prendas de lana porque pierden el brillo de sus fibras.

 

¿Lavado a máquina o a mano?

La lana es una fibra delicada y debe tratarse con cuidado, pero algunas prendas pueden lavarse en el lavarropas (véase la etiqueta). Antes de meter una prenda de lana en el lavarropas:

  • Comprobar que la prenda puede lavarse en el lavarropas
  • Seguir las instrucciones de la etiqueta de cuidados de la prenda.
  • Usar el programa adecuado (cuanto más corto, mejor). En caso de duda, consultar el manual del fabricante del lavarropas.
  • Si se duda sobre si la prenda puede lavarse en el lavarropas, lavar a mano suavemente en un balde durante unos minutos y escurrir con cuidado.
  • No retorcer nunca una prenda de lana mojada porque puede deformarse.

 

Aclarado: enjuagar con suavidad

Una vez lavada la prenda a mano, enjuagarla bien con agua que esté a la misma temperatura que el agua de lavado. Escurrir suavemente para eliminar el exceso de agua.

 

Secado: no centrifugar

No centrifugar las prendas de lana muy delicadas (p. ej. de angora o mohair). Enrollar las prendas en una toalla y apretar suavemente para eliminar el exceso de agua. En el caso de otras lanas menos delicadas, puede utilizarse un ciclo de centrifugado corto (siguiendo las instrucciones de cuidado de la etiqueta). Una vez eliminado el exceso de agua, poner la prenda del revés sobre una superficie plana para secar respetando su forma. No secar bajo la luz del sol, en la secadora, ni cerca de una chimenea o un radiador.

 

Planchado: vapor

Muchas prendas de lana no necesitan plancharse, pero en caso necesario, usar una plancha de vapor o, si no se tuviera, colocar un paño húmedo sobre la prenda y plancharla ligeramente dando pequeños toques con la plancha.

 

Punto acrílico:

Los tejidos acrílicos tienden a deformarse, por lo que es importante seguir las instrucciones de cuidado de la etiqueta de la prenda.

 

Adornos:

Los adornos de las prendas pueden influir tanto sobre el tipo de lavado como sobre los productos empleados. Por ejemplo, si una prenda tiene el cuello de piel, la etiqueta puede indicar que debe lavarse en seco a pesar de que el resto de la prenda pueda lavarse con agua.