Skip to content
Nino relajado escuhando musica

La música y su contribución a la salud


Escuchar música no solo es placentero y despierta nuestras emociones.También tiene sus beneficios para la salud, hasta en los casos más extremos. Les contamos cómo nos puede ayudar. Hace poco escuché hablar a unos amigos sobre la musicoterapia. Aunque no les presté mucha atención, unos días más tarde me acordé y comencé a buscar más información sobre este tema. A diferencia de lo que pensaba, descubrí que la música como terapia comenzó a usarse hace muchísimos años. De hecho, los primeros escritos que se refieren a la influencia de la música sobre nuestro cuerpo datan de papiros egipcios del año 1500 a.c., en los que ya se racionaliza el uso de la música para sanar el cuerpo, calmar la mente y purificar el alma.
 
Desde los años 40' comenzó a usarse como una rama de la medicina recuperativa, y se aplica fundamentalmente en casos de desequilibrios nerviosos. También influye positivamente sobre el corazón y pulmones, alcoholismo y drogadicción. Por tratarse de una rama de la medicina recuperativa, cuenta con una técnica que es ejercida por profesionales capacitados, llamados musicoterapeutas. Ellos se encargan de hacer los tratamientos mediante la integración de música, psicología y pedagogía, todo dentro de un marco teórico y, por lo tanto, inserto en una metodología de trabajo. En 2008 se realizó uno de los estudios más importantes sobre los efectos del enriquecimiento de un ambiente con sonidos en la recuperación del daño neurológico en los humanos.
 
Básicamente, el estudio consistió en varias pruebas controladas, en las que se quería determinar si escuchar música cada día podía facilitar la recuperación de ciertas funciones después de un ataque o derrame cerebral. Para esto se tomaron 60 pacientes, quienes al azar fueron repartidos en tres grupos: uno para escuchar música, otro para escuchar conversaciones y otro grupo como control. Los resultados fueron bastante alentadores, ya que se demostró que el grupo que escuchó música recuperó buena parte de su memoria verbal y mejoró su concentración, en comparación a lo que ocurrió con los de lenguaje y grupo control. Por otro lado, el grupo de música además mostró niveles más bajos de depresión y conducta confusa que el grupo control. Estos resultados demostraron por primera vez que el escuchar música durante un estado temprano tras un derrame puede reforzar la recuperación cognoscitiva y prevenir una conducta negativa.