Skip to content
Guagua sonriendo

Cómo hacer un rico masaje a tu guagua

Nada más rico que lograr conectarte con tu bebé. Esas pequeñas criaturas que a veces no entiendes en lo más mínimo, son felices cuando sienten el amor de sus padres. Así que, qué mejor que aprovechar el fin de semana, cuando esté el papá en la casa, para que juntos puedan fortalecer su vínculo con un delicioso masaje infantil.

Muchos son los padres que lo intentan, pero pocos saben cómo hacerlo. Es común preguntarnos entonces: ¿Para qué sirven y qué aplicaciones tiene el masaje infantil?

En general, los masajes no se usan para un tipo de problema específico, se utilizan más bien para fomentar la relación afectiva y el establecimiento del vínculo, aunque hay experiencias exitosas en el uso del masaje para depresiones post parto, en problemas de sueño del niño y también en pequeños con síndrome de Down, asperger y autismo.

Según los especialistas, el tacto es un sentido esencial en las guagüitas ya que a través de éste, conocen el mundo. Es necesario para que el bebé sienta que existe un otro que está disponible para él, en caso de que necesite protección o cuidado. Tener esta percepción del cuidador como un ser accesible y presente con seguridad en su vida, les da la libertad para explorar y conocer el mundo que le rodea con mucha más soltura y tranquilidad, lo que resulta un factor clave, ya que se están fundando las bases de la constitución de la personalidad.

Para los educadores infantiles, también puede ser usado como una herramienta de comunicación con nuestros hijos, y que le entregará enormes beneficios desde el punto de vista de la estimulación, alivio del dolor, relajación y vínculo. El contacto es algo muy poderoso, que no sólo estimula el sistema nervioso central, sino que también nos permite dar a nuestros hijos seguridad, regulación emocional y mucho amor.

¿Cómo se hace el masaje?

La técnica del masaje infantil consiste en una estimulación táctil intencionada, de caricias repetidas, sobre todo el cuerpo del niño. Parte de ella es establecer un permanente contacto visual con el bebé, quién preferiblemente debe estar desnudo.

También es necesario realizar un contacto verbal, preguntándole al niño si está preparado para recibir su masaje. Aunque él no comprenda las palabras, sí entiende muy bien las intenciones.

Se puede utilizar aceite neutro en su cuerpo para poder deslizar más fácilmente las manos y así lograr una mejor estimulación. Es importante, independiente de la época del año, mantener al niño cubierto con una manta, para prevenir cambios bruscos de temperatura.

Así de sencillo. También puedes poner música y algún olorcito rico. Tu hijo quedará relajado y muy feliz. El mejor panorama que pueden experimentar como padres con su guagüita en casa.