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Copa de vino bolcada en el mantel

¡Recupera tus manteles después de las fiestas patrias!

El vino, la carne y el pebre son sólo algunas de las manchas que podrían dejar imborrables recuerdos en tu mantel . Atesora esos recuerdos en otra parte ¡y mantén las manchitas lejos de tu mantel favorito con estos consejos! Lo primero que debes saber para mantener tus manteles como nuevos por mucho tiempo, es que por regla general siempre debes usar agua fría, ya que el agua caliente puede fijar más las manchas, mientras que las bajas temperaturas sirven para desprenderlas.

Lo ideal es que comiences remojando los manteles para ablandar todas las manchas que pueden haber quedado luego de estos entretenidos días de celebración. En un recipiente, pon agua con tu detergente OMO favorito, y sumerge el mantel.

Déjalo reposar por algunas horas. En el caso de que sea blanco o muy claro, puedes agregar un poquito de cloro para intensificar el proceso, o quizás un limpiador en base a oxígeno. El bicarbonato también es un gran aliado para las manchas de vino. Si tu mantelería es delicada, deberías preferir el lavado a mano, restregando bien las manchas con tus manos y con la ayuda de un cepillo suave.

Pero si tu mantel es de un material más resistente, puedes echarlo a la lavadora y elegir un ciclo que se adecúe al tipo de tela, siempre con agua fría y evitando el centrifugado, ya que podría ser muy agresivo. Para secarlos, te recomendamos extenderlos a la sombra, ya que la exposición directa del sol podría arruinarlos, y de paso dejarlos demasiado rígidos.

Y recuerda, si los vas a guardar por largo rato, es preferible que utilices bolsas o los cubras con una manta. Éstas, los protegerán del ambiente evitando manchas por dobleces y por estar continuamente expuestos al polvo o a la luz. ¡Sigue estos consejos y consigue que tus manteles vuelvan a lucir impecables!