El imprescindible arte del juego desestructurado

Se suele decir que los niños de hoy en día “crecen demasiado rápido”; es muy probable que incluso vos también lo hayas dicho alguna vez. Para nosotros, los padres, el mundo en el que crecimos y nuestras experiencias infantiles son radicalmente diferentes a las que experimentan nuestros hijos hoy. Esto nos preocupa, pero ¿no será precisamente nuestro estilo de vida y la inquietud por nuestros hijos lo que los esté alentando a crecer demasiado rápido?

La alta velocidad del mundo actual puede implicar que dispongamos de menos tiempo libre para pasarlo con nuestra familia. Cuando conseguimos reservar un tiempo para la familia, se trata de algo valioso que casi siempre ocurre en un espacio cerrado o haciendo actividades planeadas que ofrezcan el máximo tiempo para fortalecer los lazos afectivos. Además, a medida que las urbanizaciones se extienden, cada vez hay menos zonas de juegos de calidad al aire libre para que los niños puedan correr libremente y jugar. Esto significa que es más probable que los niños actuales vean la televisión cuando terminan sus deberes, a que salgan a jugar a la calle o en la plaza.

¿Significa esto que los niños están perdiendo el imprescindible arte del juego desestructurado?

Consultamos a 1.500 madres de 10 países diferentes* con hijos de 12 años o más para descubrir si compartían la sensación de que los niños crecen demasiado rápido, con el fin de sondear sus opiniones sobre el juego desestructurado y conocer exactamente el alcance de sus preocupaciones. Los resultados de estas entrevistas fueron analizados con la ayuda de los doctores Jerome Singer y Dorothy Singer, y los publicamos en el libro blanco "Demos a nuestros hijos el derecho a ser niños".

El estudio devela un dato preocupante: 1 de cada 2 madres (52%) en todo el mundo cree que la infancia, tal y como ellas la conocían, ya no existe, mientras que al 77% les preocupa el hecho de que los niños de hoy crezcan demasiado rápido.

Las madres también son conscientes de que la ausencia de juegos desestructurados y el aumento de las actividades sedentarias puede tener consecuencias para la salud de sus hijos:

A pesar de sus constantes luchas internas, las madres quieren superar los obstáculos que las alejan de los juegos desestructurados para poder proteger y reivindicar la “infancia”, tanto para sus propios hijos como para las futuras generaciones, mediante la búsqueda de oportunidades que recompensen a sus hijos con los beneficios y las experiencias fascinantes del juego.

Con la ayuda de especialistas del juego experimental y del desarrollo infantil, Omo creó un banco de actividades al aire libre y en casa para que tus hijos aprendan y se diviertan.

 

*Las entrevistas se llevaron a cabo en Estados Unidos, Reino Unido, Argentina, Brasil, Francia, Tailandia, China, India, Turquía y Sudáfrica.