Prueba de solidez del color

Como regla general, lo mejor es lavar los colores oscuros por separado, pero de todos modos vale la pena saber si una prenda (sobre todo una prenda nueva) suelta color antes de lavarla con el resto del lavado. De este modo se evita que el resto de la ropa acabe adquiriendo unos tonos indeseables, y a menudo indescriptibles. Consulta la etiqueta de cuidados de cada prenda y realiza esta sencilla prueba de solidez del color.

Prueba de remojo o lavado

  1. Humedece con agua una pequeña zona del dobladillo o una costura interior.
  2. A continuación, plancha sobre la zona un trozo de tela blanca o un papel de cocina.
  3. Si el papel o el tejido absorbe el color, la prenda debe lavarse por separado.

Prueba del disolvente (p. ej. aceite de eucalipto, alcohol desnaturalizado, aguarrás/trementina, acetona, etc.):

  1. Humedece con el disolvente una zona discreta de la prenda.
  2. Cubre la zona con un pañuelo de papel.
  3. Si absorbe algún color, la prenda no es resistente a los disolventes.

Precaución: No usar la plancha para la prueba del disolvente.